martes, 22 de mayo de 2012

De chica buena a chica mala


“It ain't love, but it ain't so bad
She ain't nothin' like you ever had
Face of a woman, hands of a child, yeah
Been a long time comin', now she's goin' wild
Well I know she ain't the girl next door
She ain't the girl she was before
She's a good girl gone bad, one kiss can drive me mad
Good girl - come on - show me the way

She's a good girl gone bad, the best love I ever had”
KISS – Good Girl Gone Bad

Increíble como los hombres piensan que todo se soluciona con SEXO.
Un amigo me dijo un día: algunas batallas se ganan con sexo, pruébalo y veras.
¡Si no tiene solución, inténtalo con SEXO!

Un día caminando por Lecherías me tropecé con un extraño, a quien le dije:
¡No hay nada mejor que la música!
El extraño de Lecherías me miro con cara muy seria y me contesto:
¡Hay cosas mejores que la música!

Yo no me atreví a preguntarle, por no quedar como una idiota, pero la verdad a mi no se me ocurría nada mejor, yo era una chica buena y para algunas cosas como el doble sentido, soy bien caída de la mata. Él me puso a pensar…

¿Qué hay mejor que la música?
¿El chocolate? Yo no soy dulcera, prefiero lo salado a lo dulce, pero tengo un amigo que le encanta el chocolate y siempre me mete ideas en la cabeza, como si yo no supiera cuando tratan de manipularme. ¡Cuidado con lo que metes en mi cabeza, que yo nunca olvido nada!
Tengo memoria de elefante, trabajé en lo equivalente al FBI y conducía un URO VAMTAC, era verde y blindado. Tenía licencia para matar.

¿Dormir? A mi dormir me parece una perdida de tiempo, a menos que este soñando que estoy teniendo SEXO y no me quiera despertar. A mi últimamente el tiempo no me alcanza, estoy durmiendo demasiado, el SEXO me da sueño, me deja agotada. El sábado me desperté y eran las 10 de la mañana. Después que no digan que yo no sigo consejos o me dejo manipular. ¡Parece que estoy ganando la batalla!

Un hombre al que creí conocer me dijo que a él no le montaban los cuernos, como a su hermano, porque él no se la pasaba escribiendo pendejadas en su computadora todo el día y toda la noche, que el prefería pasar el tiempo libre teniendo SEXO. Yo recuerdo sintiendo nauseas e invente una excusa para no seguir con la conversación que me revolvió el estomago. ¡No hay peor ciego que el que no quiere ver! ¡Al parecer hay algo mejor que la música y pasar demasiado tiempo frente a la computadora! Eso me enseño él y se lo agradezco.

 ¡Ya yo no tengo tanto tiempo como antes para estar frente a mi computadora, después no digan que no sigo consejos y no a mí tampoco me montan los cuernos!

¿Será el SEXO lo que es mejor que la música? Debo preguntarle a mi amigo en Lecherías y salir de dudas, el otro día me escribió, que me esperaba con ansias, que me quería, que me extrañaba.
Le falto decir que me quería en su cama, sólo eso le falto.  
¡No esperes por mi Argentina!, que de la chica buena que conociste, ya no queda nada.

¿El SEXO todo lo soluciona? ¿El SEXO la solución a todos los problemas?

Si no funciona, no lo tires a la basura, ten SEXO y veras como se arregla todo, los problemas desaparecen. ¡Voy a ser de ese mi eslogan!

¡Lo que aprendí el invierno pasado! ¡El invierno más largo y caluroso de mi vida!
¿En que estaba pensando? ¡Obviamente no pensaba por escuchar a mi pendejo corazón!
¿Yo y dejar de comer chocolate?
¡Porque se me olvido que sabe rico o por serle fiel a lo salado que tanto me gusta!
¡Como que ahora recordé que si hay cosas mejores que la música!
De chica buena me fui al otro extremo, ahora soy mala, muy mala.

Recuerdo a un hombre que un día me dijo: “¡Algún día harás a un hombre muy feliz!” Con el hacía el amor cuatro veces al día, seis veces a la semana, Los domingos veíamos tele todo el día. Pienso que fue por eso que lo dijo. Permítanme corregirme, eso no era hacer el amor, eso era tener SEXO. Con el todo fue SEXO, él era sagitario, puro fuego y como bailaba.  Ya lo borre de mi lista de cosas pendientes por hacer. ¡Been there done that!

Otro hombre me dijo: ¡Lo nuestro no es físico!  Y yo pensé ¿Cómo? ¡Este se volvió Gay!, ¡que ganas de hacerme perder el tiempo! Si lo nuestro no es físico, deja de fastidiar que a mi no me interesa ser amiguita tuya, bastante amigos “Gays” tengo que son mejores amigos que tú.
¡Un aburrido es lo que eres!, por eso no estas en mi vida, por aburrido y pendejo. Algunas personas nunca cambian, ni que pasen mil años.

¿Qué hay de malo en admitir que nos gusta el SEXO? ¿Por qué no podemos hablar claramente del SEXO? ¿Por qué tenemos que dejar de tener SEXO, sólo por que no es como nos imaginamos que sería cuando teníamos 15 años, con un príncipe azul, en un castillo, con música romántica de fondo y para toda la vida. ¿Que sí no estamos enamorados no podemos tener SEXO? ¿Quien se invento ese cuento? ¿Quién dijo que para tener SEXO había que estar enamorado? Seguro que fue cupido, o el que invento a cupido!

¡Si veo a cupido lo exploto! Bastante daño causo, el invierno pasado. Yo no necesito a cupido para tener SEXO, el único problema es que de tanto SEXO, no tengo tiempo para escribir mis cuentos.

¡Que soy de otro planeta!  Me dijeron la otra noche. Se lo conté a mis amigas después de clases y estaban todas muertas de la risa. Yo les digo, ¡las mujeres somos terribles, si no la ganamos la empatamos, pero nunca perdemos! Tener SEXO ayuda a dormir mejor por las noches, créanme que es cierto, yo solía sufrir de insomnio.
Mis amigas me pusieron un nuevo apodo: me llaman la del FBI. De chica buena ahora soy mala. Ver Noche de Chicas segunda parte, próximamente en este blog.

Hablando de SEXO: ¿Comó saber si un hombre es bueno en la cama? Yo no lo llevaría a la playa, yo me lo llevaría a una discoteca, si sé defiende en una pista de baile, sé que será buen amante.

Hace poco un hombre que me vio bailando se me acerco y me dijo:
–Nunca había visto a nadie bailando con la pasión con la que tú te mueves, bailas increíble.
–¡Increíble soy en la cama!, pero gracias
Otro que descubre mi secreto, sentí como si me hubiese visto desnuda y excitada, me despedí cuando menciono que de ahí irían a cenar y me pregunto que si no quería unirme al grupo.
Vi mi reloj era las 11:30 p.m.
Será en otra oportunidad – le dije
¡No ceno después de las 11 p.m. después de esa hora sólo tengo SEXO!
Me voy que esperan por mí.

“Good Girl Gone Bad” escucho a Rihanna cantar en mi iPod.
 Si, así fue, a mi el amor me transformó, de chica buena a chica mala

“Easy for a good girl to go bad
And once we gone
Best believe we gone forever
Don’t be the reason
Don’t be the reason
You better learn how to treat us right
Cuz once a good girl goes bad
We gone forever”
Rihanna – Good Girl gone Bad

  






domingo, 20 de mayo de 2012

El amor que transforma



Hoy me desperté pensando en el amor
¡Que la gente no cambia!
Escucho decir con frecuencia
Debo ser una en un millón
a mí el amor me trasformó
Ese amor que te hace más fuerte
que te levanta de la cama
deseando mover montañas
y te lleva a perseguir tus sueños


Ese amor que todos llevamos dentro
y muchas veces queremos
ignorar u olvidar que esta ahí
porque escuchamos decir que el
amor es sólo para los románticos
para los ciegos que no ven la realidad
que se la pasan flotando en una nube
o caminando por el desierto


Por más que intento el amor no me suelta
siempre vuelve a mí con más fuerza
me despierta, me llama y me enfrenta
Se la pasa dándome sorpresas para que lo
sienta, para que no olvide que existe
y que me espera
y yo sintiendo demasiado


¡Que la gente no cambia!
A mi el amor me transformó
de chica mala en chica buena
¿O fue viceversa?
A mi el amor me transformó
me puso a escribir cuentos y poemas


Me miro al espejo y no me reconozco
no soy la misma de antes
soy otra, una mujer muy distinta
una mucho más feliz, más divertida
mucho más sensata, más enamorada
una que ve la vida con otros ojos
Una mujer que no le teme a nada
que enfrentó sus temores y no se
arrepiente de nada


Me caí a golpes con el amor un rato
a ver quien ganaba
Finalmente comprendí que el amor
era mucho más fuerte que yo
deje que el ganara que me trasformara
en la que soy hoy, una mujer distinta
segura de si misma, que va en búsqueda de
sus sueños  y que sabe que el amor aguanta
más golpes que una piñata


Deje que el amor me guiara,
me tumbara al piso y que luego
me levantara con su magia
quien no arriesga no gana
y yo puse todas las cartas sobre
la mesa


Si dejas que el amor te gane y te venza
el te transforma y te hace mejor persona
Inténtalo que no tienes nada que perder
Y todo, todo por ganar
Seguro te resulta familiar
Si lo dejas ganar te das cuenta
que las mejores cosas de la vida
no tienen precio, son gratis
El amor es la mejor recompensa
y el mejor premio al que se dejo vencer


Que bien se siente amar sin temores
sin esperar que te correspondan y
sabiendo que siempre hay alguien
que te ama y que te corresponde

¡Que la gente no cambia!
Escucho decir a cada rato
¿Será eso bueno o será eso malo?
A mi el amor me trasformó
de chica buena en chica mala
¿O seria  viceversa?


Sólo sé que me siento muy afortunada
de no haber  tenido miedo
de haber ido en búsqueda de mis sueños
de haberlos encontrado


El amor te trasforma,
te hace perder el miedo
El amor te trasforma y
te hace más fuerte
El amor es lo único verdadero
 y es lo verdaderamente importa
El amor y sentirlo
es lo que todos queremos
Todo en esta vida es posible
¡yo que te lo digo!


Amar y sentirse correspondido
que nos acepten como somos
buenos o malos, únicos y distintos
Si ves no era tan difícil decirlo
que todos queremos lo mismo
sentirnos queridos que nos consientan
que escuchen nuestros cuentos


¿Para que huirle  al destino?
¿para que huirle a los sentimientos?
¿Qué has hecho tú por amor hoy?
¡Yo me desperté y escribí un cuento!


Que el amor nos transformó
que no somos los mismos
que éramos hace un año
Cambiaste tú y cambie yo
y ahora todo es distinto
El amor que transforma
Y el amor nos trasformó
¿Que la gente no cambia?
¡Seremos dos en un millón!


Que bien se siente amar
que bien se siente ser querido
No le temas al amor
ve en búsqueda de tus sueños
No esperes que la gente cambie
o se quede igual como era
Deja que el amor te trasforme y
te haga ser mejor de lo que eras




lunes, 14 de mayo de 2012

¡Que torta, que dilema!



Les cuento que estoy metida en tremendo dilema, resulta que hace como dos semanas atrás, me enviaron una nota del kínder de mi hijo solicitando a las mamis si podíamos preparar una torta para ser puesta a la venta durante la fiesta de verano del kínder. Yo la verdad no se preparar tortas o dulces, a mi me gusta más lo salado que lo dulce. Yo feliz de preparar un delicioso Strogonoff de Pollo, un Salmon Teriyaki, o una Pasta Marinera, pero tortas ni idea como preparar una torta o pastel. Le pregunte a mi amiga Venezolana, que es quien me saca la pata del barro en todos los cumpleaños de mis chicos trayendo deliciosos quesillos venezolanos y tortas infantiles decoradas hermosamente en azul, ella si es experta en tortas, (no como yo que casi nunca como un dulce) pero ella estaba ocupada con un examen importante justo esa semana y no podía ayudarme preparando  la torta.  Yo no quise negarme a enviar una torta al kínder y decidí recurrir a mi fiel amigo el Dr. Oetker. Quien tiene un delicioso brownie en caja lista, que sólo tienes que agregar 250 gramos de mantequilla y cuatro huevos. Luego hornear por 25 minutos, hasta mi hijo de seis años podría preparar él solito el pastel de lo facilito que es.

Yo decore la torta y la lleve al kínder de mi hijo, pensando que de seguro no se vendería muy bien por no ser nada del otro mundo. Entregue la torta en la cocina y ni mire a tras para ver cuando la ponían a la venta. Una hora mas tarde sentí curiosidad de saber si alguien había probado el pastel, pero cuando me asome había muchas otras tortas, la mayoría de queso y de cremas, pero ni rastro de mi torta de chocolate. Yo pensé ¡tan mal quedo que ni siquiera lo pusieron a la venta! Decidí pasar pena y preguntar por la torta, total necesitaba llevarme el envase así fuera lleno a casa. Me sorprendió mucho cuando me dijeron, que la torta se había vendido toda y me entregaron el envase limpio y vacío.

¡Gracias Dr. Oetker! Pensé.

El problema que ahora tengo es que el jueves fui al kínder de mi hijo nuevamente, esta vez por el día de las madres y se me acerco una de las maestras para felicitarme por la torta, diciendo que había quedado, tan delicioso que se había agotado rápidamente y que había gustado tanto que me pedían que por favor les diera la receta de la torta de chocolate.

De haber estado en Venezuela, yo habría reído y le habría contestado, que le dieran las gracias al Dr. Oetker, porque yo de tortas no sabía nada, pero aquí en Alemania, eso es un crimen más fuerte que pegarle a la mamá. Todas las tortas son “selbst gemacht” o en castellano, hechas a mano por uno mismo. Mi marido, el alemán (Historia para otro cuento) me dijo que estaba metida en tremendo lio, que acá nadie compra tortas de caja para las fiestas, que ni se me ocurra decir la verdad o voy a quedar como un fracaso en la cocina. Él lo sabe por los cuentos de su oficina, donde si la torta no esta hecha por uno mismo, todos la critican y nadie quiere probarlas o lo hacen con mala cara. Él llevo una de mis tortas de chocolate y mintió diciendo que la había hecho su mujer. ¡Mentiroso, mentiroso!

Recordando esto, le di las gracias a la profesora y sonriendo le dije que con gusto le haría llegar la receta. ¡Que mentirosa me he vuelto, no me lo puedo creer!

A mi me causa mucha gracia este dilema, pero mi alemán (recordar publicar el cuento) dice que es un asunto bien serio que no se puede tomar a la ligera. Las tortas no se compran en la panadería y menos en cajas listas. Él me aconsejo que dejara que se les olvidara y no mostrara mi cara por el kínder en un buen tiempo.

Aprender a preparar una torta esta ahora en la lista de mis prioridades, luego de sacar mi certificado de instructora de Zumba y antes de hacerme millonaria como escritora.

¡Que torta, que dilema! Si por lo menos me gustara un poco más el dulce. ¡Que soy muy dulce me dice el alemán, que a él le encanta que yo le cocine! y es que él no me conoce muy bien, pero el amor a él le entra por el estomago y yo a él no pienso ponerlo a dieta, a él pienso consentirlo mucho preparándole todo lo que le gusta, como un delicioso pollo al horno en finas hierbas acompañado de un aromático arroz Basmati o unos divinos Cannelloni rellenos de queso ricota y espinaca. No miento trabajé en un restaurant en Caracas con increíbles Chefs y el alemán dice que prefiere comer lo que yo cocino a lo que comería en cualquier otro lugar. Traducido quiere decir que yo cocino muy bien. ¡Y yo que pense que andaba conmigo por el sexo!

La próxima vez que me pida una torta, me hare la loca, no con el alemán, me refiero al kínder de mi hijo. Diré que estoy en una dieta muy estricta y no puedo ni tocar el azúcar, ¿Dieta yo? ¡Jamás, para eso hago Zumba cuatro veces por semana! y yo que prometí no decir más mentiras. ¡Se me esta volviendo costumbre! ¿Sera que mejor digo, que la receta es un secreto y no puedo divulgarlo?

¿Alguien tiene una receta para una deliciosa torta de brownie de chocolate que sea “selbst gemacht”?

¡Que torta, que dilema!

¡Feliz día de las madres a todas las seguidoras y lectoras de Historias del corazón!

martes, 24 de abril de 2012

Noche de chicas, parte 1


El viernes nos reunimos las chicas, en Chilli’s un sitio Mexicano de Erlangen, la comida ahí es buena, y los cocteles deliciosos.  Éramos siete chicas en una mesa tomando bebidas en copas grandes y riéndonos fuerte. Cuarto argentinas, una peruana y dos venezolanas.
Al día siguiente me desperté pensando, che tengo que escribir el cuento de la salida de las chicas. ¡Si mis pensamientos amanecieron con acento argentino! Que risa como se pegan los acentos de las amigas.

El miércoles recibí un mensaje de mi amiga argentina que había llegado bien a casa acá en Alemania luego de pasarse unas largas vacaciones en  Argentina y quería vernos a todas las amigas de ser posible el viernes por la noche.
Enseguida yo le respondí que contara conmigo, yo fui la primera de siete en responder.

Recuerdo que hace tan sólo una semana atrás me llama otra amiga por teléfono, una peruana muy querida que vive en el mismo pueblo donde yo vivo, diciendo con tono muy alegre:
– Mujer, que bueno que te encuentro en casa, que felicidad, quería preguntarte si querías salir. Yo sé que tú nunca sales mujer, (agrego riendo) pero es que hace mucho que no nos reunimos (como dos semanas) y tengo muchas ganas de tomarme un vinito contigo y con unas peruanas amigas que también conoces, y le voy a decir a nuestra amiga colombiana vecina para que nos acompañe – dice riendo.

Yo no puedo contener la risa y le digo a mi amiga:
– Si ya sé que tengo fama de rumbera y de que no paro una noche en mi casa. Lo que pasa es que estoy hoy en casa porque no hay zumba y estoy cenando justo ahorita con los chicos, en otras palabras para ir a cenar con ustedes no me apunto, pero si quieres nos podemos ver para tomarnos unos cocteles más tardecito – le respondo.

– No mujer, si es que no te estoy llamando para que salgamos hoy, te llamo para que le preguntes a tú marido si se puede quedar con los chicos el jueves por la noche para que salgamos las chicas a cenar y tomar algo. Yo no soy de invitar y organizar algo para el mismo día, me gusta hacerlo con tiempo, yo no soy tan espontanea – me dice mi amiga
–Entiendo, tú no eres Venezolana, pata caliente y tan salida como yo – le digo riendo,  pensando que ese comentario sólo puede aumentar la mala fama que ya tengo.

Mi amiga esta que revienta de la risa por el teléfono y me dice:
–Mujer pregúntale a tú marido ya mismo para que me des respuesta y poder seguir llamando  y animando a las chicas a salir el jueves.

Mi esposo que está sentado frente a mí en la mesa cenando la deliciosa comida que yo le prepare y escuchando la conversación a medias que tengo con la peruana, ya sabía lo que venía.
–Mi amor es mi amiga peruana, ¿que si me das permiso para salir el jueves? – le pregunto riendo a mi esposo.

–Dile que si – me responde mi marido con cara de resignación, que dice más que mil palabras.
–Dijo que si – le respondo a la peruana

– ¡Que maravilla, dile que es un encanto, que muchas gracias! – grita mi amiga por teléfono casi dejándome sorda.
­– ¿Y adonde vamos el jueves? – le pregunto a mi amiga

– Pues no sé donde tú nos sugieras, tú conoces todos los mejores restaurantes, dime alguno que recomiendes para hacer la reservación que vamos a ser como cinco o seis chicas.
 Yo y mi fama de comer siempre en la calle  – pienso pero no digo nada, ¿que te provoca? para ir pensando – le pregunto

– Asiático, Chino –  me responde
– Hay unos excelentes en Erlangen le digo recordando el Wang Fu Sterne, el Mekong o el ZEN (cuatro estrellas), pero en Herzogenaurach sólo conozco dos, uno que es muy sencillo de ambiente y el otro no lo recomiendo. Si nos queremos quedar cerca de casa se me ocurre uno bueno pero es mexicano, el Chilli’s, te van a encantar los cocteles que sirven deliciosos. Listo ya los llamo para hacer reservaciones para seis. Me dice mi amiga.

– Buenas noches le digo
– Buenas noches y hasta el jueves mujer, luego cuadramos a ver quien pasa por quien.

– Yo puedo manejar le digo. La última vez fue nuestra amiga colombiana que vino por mí. Feliz noche, bendiciones a la niñas.
– Igual para ustedes en casa – me responde mi amiga peruana

– El jueves pasó por mi amiga colombiana quien insistió en buscarme para que yo pudiese tomar unas piñas coladas.  Y la pasamos divino contando cuentos y riendo en Chillli’s hasta que apagaron la luces y practicante cerramos el sitio a la media noche.
Una semana más tarde recibí el mensaje de mi amiga argentina para ir a cenar al Chilli’s de Erlangen con las otras siete amiga. El lugar es bueno y tiene muy buen ambiente, pronto voy a salir hablando con acento mexicano, deberían pagarme por hacerle tanta propaganda y llevar tantos clientes ahí. Así fue como anoche fui a encontrarme con otro grupo de amigas a Erlangen, yo pase por mi amiga Venezolana en el auto y luego llegamos puntuales al Chilli’s de Erlangen.

Antes de salir de casa le pregunto a mi esposo que mide un metro ochenta parándome enfrente de él con tacones de diez centímetros:
– ¿Cómo me veo?

– Te ves bellísima, nunca te había visto esos pantalones – me dice mi esposo
Mis pantalones son de tela de jean suave de un azul muy claro con encajes bordados y cristales Swarovski  que cubren todo el largo de los laterales hasta llegar al ruedo, son pantalones más de tipo fiesta, para salir en la noche, muy llamativos y como son largos tengo que usar tacones altos para que el ruedo no arrastre por el piso.

Tengo puesto un top manga larga de encajes de color negro comprado en Alemania,  unos sarcillos largos de perla y cristales de Swarovski que compre en Praga, una chaqueta de cuero verde olivo de la que me enamore en Isla Margarita, es corta sin adornos para resaltar los jeans comprados en USA. Estoy perfectamente maquillada y mi cabello oscuro esta lacio y muy largo, me llega hasta la espalda. Me siento como modelo de revista internacional.  
–Gracias – le digo

– ¡Estas preciosa!, ¿cuando salimos tú y yo? – me pregunta mi esposo sin quitarme la vista de encima
– ¡Cuando me pidas una cita! le respondo sonriendo. Regreso a la media noche como la Cenicienta, tengo mi White Berry por si necesitas comunicarte conmigo. Si estas despierto cuando vuelva te muestro la ropa interior con estampado de tigre de Victoria’s Secret que llevo puesta, es un todo un espectáculo – le digo con tono pícaro mientras me despido.

– ¡Te espero!, no demores, que te diviertas mucho con las amigas. – me responde dándome un beso     
Me despido de mis chicos con besos, abrazos  y salgo por la puerta feliz, con muchas ganas de divertirme, la noche apenas comienza y afuera todavía parece de día.

Continúa con noche de chicas parte 2

El elefante en mi cocina


Anoche soñé contigo,
más que un sueño fue una pesadilla,
ya que en mi sueño tú ya no estabas en mi vida.       
Parecías enojado conmigo, estabas molesto.
Yo te buscaba por todas partes,
te enviaba mensajes y tú no respondías.
¡Dejaste un elefante en mi cocina!

De veras que no me gusto soñar así contigo,
y es que es cierto lo que dicen
lo que mal comienza mal termina,  
no se puede construir sobre ruinas y
de las nubes tarde o temprano nos caemos.
Si la comunicación es la clave para una buena relación,
nosotros fallamos terriblemente, nos quedamos muy callados
y dejamos que el elefante se apoderará de la habitación.

Podría decir que la culpa fue tuya por meterme
semejante idea de sueños rotos y de imposibles,
por dejarme nadar contra la corriente,
querer que yo reparara lo que para ti no tenía arreglo.
Pero yo no busco culpables y la verdad ya no me interesa
sólo sé que hay un elefante en mi cabeza.
Que bonito sonó todo lo que me dijiste
que los elefantes son tiernos, fieles, cariñosos
pero nunca olvidan las heridas, no perdonan y así
fue como tú dejaste un elefante en mi cocina.

De niña me gustaba el circo y el drama
Pero mi cielo, jamás pensé que tendría
tanto drama en mi vida y a un elefante suelto
como loco en mi cocina y  es que ahí lo puse
para que tuviese bastante agua y comida.
Tendré que llamar al dueño del circo para que
venga por su elefante perdido y es que mi cocina
yo la uso para bailar y no para hospedar
elefantes de circo.

En mi sueño te pregunte si estabas enojado conmigo
me respondiste que no, que de eso ni hablar
que estabas enojado con el mundo entero
cansado del drama y del misterio.
Que necesitabas afecto, cariño y muchos besos
y no querías hablar del elefante en la cocina.
Yo te pedí que fueses sincero, que admitieras
que tú enojo no era con el resto del mundo,
sino más bien contigo mismo y conmigo
por alimentar a un animalito herido,
por desconfiar de ti y de tus buenas intenciones.

No hagamos de un ratón un elefante
he debido decirte.
No olvides quien soy y no olvides quien eres
he debido repetirte.
No olvides que nos amamos y que nos queremos
he debido recordarte
No busques respuestas y no vayas de cacería
que si te descuidas te come un tigre con sus cuentos.
Si quieres convertir un sueño en una pesadilla
busca un elefante y mételo en la cocina,
luego ignóralo y veamos que tan bien bailas
con su pata montada encima.

Si querías bailar conmigo has debido pedirle
disculpas al elefante primero, que se encontraba ofendido
con su ego mal herido en una esquina.
Aunque queramos no podemos ignorar a un elefante,
podemos enseñarle trucos para que se levante en dos patas
o que coma de nuestra mano, pero no podemos hacer
que olvide que lo han herido y que espera una disculpa
sincera, un abrazo y una caricia.

La piel del elefante es gruesa, áspera,
arrugada y aguanta duros golpes.
Sus orejas son enormes, sin embargo
pareciera que mi elefante no escucha,
no me responde y no le gusta mi música.
Me arruga los ojos cuando me mira,
tuerce la boca hacía un lado y es que no entiende
que yo pueda sentir lo mismo que él siente.
Es muy desconfiado mi elefante y que memoria tiene,
dicen que los elefantes no olvidan.
¿Será que algún día pueda perdonarme?
¿Será que le cuento un cuento para que se marche y
me deje tranquila o dejo que se adueñe de mi cocina
y me voy con mi música a otra parte?

Que pesadilla, hay un elefante en mi cocina
 y en mi cocina no cabemos los dos.
 ¡Yo necesito mi cocina para bailar!
Podría decir que la culpa fue mía
no debí decirte que te amaba, que te quería
que te pensaba todos los días y que habías dejado
un elefante enorme en mi cocina.
¿He debido darte lo que me pedías?, ¿silencio?
no dejarte ver en mi mundo y en mi corazón,
no debí insistir, no se puede apurar
el amor y no se le puede pedir a un extraño
que te ame con todo su corazón sin que
se asuste, entre en pánico y salga corriendo.
¿O si se puede?

¿se le puede pedir a un ciego que vea o a un sordo
que escuche y a un elefante que olvide y
que desaparezca?

No pierdas de vista lo verdaderamente
importante lo que te hace feliz y no cuestiones los motivos,
siente con el corazón y deja que tus sentimientos te guíen.
¿Qué sientes? ¿Qué necesitas para ser feliz?
¿Con qué sueñas de noche y de día?

Todos los días podemos empezar de nuevo
y escoger ser felices.
No dejar que el elefante nos incomode,
y que se apodere de los espacios vacíos.
No debemos permitir que la falta de comunicación,
el silencio y los malentendidos acaben con nuestros
sueños e ilusiones y nos impidan ser felices.

Anoche soñé contigo, soñé que habías dejado un
elefante enorme en mi cocina, la misma que uso
para bailar todos los días.
¿Será que por favor vienes y lo buscas? para que
acabemos de una vez por todas con la pesadilla.


"elefante en la habitación" es un idiotismo metafórico que hace referencia a una verdad evidente que es ignorada o pasa desapercibida; también aplica a un problema o riesgo obvio que nadie quiere discutir. Se basa en la idea de que sería imposible pasar por alto la presencia de un elefante en una habitación; entonces, las personas en la habitación que pretenden que el elefante no está ahí han elegido evitar lidiar con el enorme problema que implica. Fuente Wikipedia.

martes, 17 de abril de 2012

DEJATE QUERER

 
“Yo me quisiera adueñar
de todas tus fantasías
para poder realizar
la más grande de las mías
bañarte al rayo de luna, con estrellas
seria la mejor respuesta a mis querellas
bañarte al rayo de luna con luceros
y bajo una cascadita de te quieros”
Joan Sebastián – Cascadita de te quieros


Hace unos días recibí un mensaje que decía: Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero.
Lo primero que pensé fue, esta persona cometió un error y me envió este mensaje por equivocación, ya que yo no he hecho nada para merecer tantos “te quieros”. El primero ya fue demasiado. Lo segundo que pensé fue precisamente ¿porque escribir tantos “te quieros” en un mensaje?, si tanto me quieres mejor me lo demuestras con hechos y no palabras. Y lo tercero que pensé fue ¿como respondo a este mensaje?, o ¿será que mejor lo ignoro? A mi no me gusta ignorar mensajes, es como muy descortés, grosero, si alguien piensa en ti y te escribe, así sea por educación tienes que responder para dar las gracias por el detalle.

 Yo leí nuevamente el mensaje con los “te quieros” y pensé, tiene que ser que se equivoco de persona, porque hoy no es el día de San Valentín como para andar demostrando afecto a todos los amigos que tenemos. Tiene que ser que su novia se llama como yo o se parece a mí y él muy romántico se equivoco al mandar su mensaje. Yo decidí borrar el mensaje y pensar un rato antes de responder, esperar si él me enviaba otro mensaje diciendo que había sido un error de su parte y que el mensaje no había sido para mí. Pero él no lo hizo, el segundo mensaje nunca llego.
¿Que motivo le he dado yo a este hombre para escribirme te quiero seis veces?
…Me quede pensando.

¿Necesitamos motivos para decirle a alguien te quiero?
¿Qué hace que queramos a alguien o que alguien nos quiera a nosotros?

¿Qué nos impulsa a decir te quiero?
¿Hace poco otro hombre distinto solicito mi amistad por Facebook enviando un mensaje que decía : “Además de bella eres inteligente, linda, preciosa” Yo le respondí muchas gracias por el mensaje, pero no le di acceso a mi Facebook privado. Mi Facebook personal es sólo para familiares y amigos y yo soy muy desconfiada con los extraños.

 ¿Será que la gente nos quiere por lo que ve en fotos y por la forma como nos expresamos a través de cuentos, así no sepan mucho más de nosotros?
¿Será que mientras menos alguien sabe de nosotros más nos quiere?

Esa noche le envié un mensaje a mi amigo el "Don Juan", preguntándole que había sido ese arrebato de “te quieros” en su mensaje, todavía no me responde, debe andar ofendido, pero temo que sé lo que me va a decir cuando me responda tarde o temprano.
Me va a decir lo equivalente a ¡DEJATE QUERER!

A veces cuesta mucho aceptar un cumplido así venga de un amigo. Si alguien nos dice que bien te ves, lo primero que nos viene a la mente es los kilos de más que tenemos en el cuerpo y que nos cuesta perder. Si alguien te dice que lindo te queda ese corte de cabello, respondemos bueno, no era exactamente lo que yo tenía en mente pero ya me resigne. Queremos sentirnos queridos y que la gente nos demuestre su afecto, pero si un extraño nos dice que somos bellas e inteligentes enseguida cuestionamos sus intenciones. Imagínense el valiente que me escribió  te quiero seis veces.  Yo lo primero que pensé fue ¡no, eso no es posible!, fue un error, ¡eso no puede ser conmigo!
Ahora que lo pienso mejor, yo he debido de simplemente contestar a su mensaje con: ¡GRACIAS! ¡Que tengas un lindo día! Y olvidar el asunto.

Estoy aprendiendo cada día un poquito más a aceptar las cosas que no entiendo y a recordar que cada cabeza es un mundo diferente y hay personas que expresan sus sentimientos de formas distintas y unas más que otras.  
Déjate querer = acepta el cariño de las personas sin tratar de buscarle a todo una explicación, la razón o el por qué. Acepta los cumplidos que te dan las personas, da las gracias, no les digas que están equivocados o que no te conocen bien o que si, pero no, seguido por algún comentario negativo.

Déjate querer = Confía en las personas y sus palabras de afecto, cree en lo bueno que cada quien tiene para ofrecer. No pienses que todos quieren lastimarte, jugar con tus sentimientos o romper tú corazón en mil pedazos.
Déjate querer = no busques motivos para querer o dejar de querer alguien. Queremos no por lo que las personas dicen o hacen, queremos a alguien por como esa persona nos hace sentir y eso no se puede alterar o cambiar fácilmente.

Déjate querer= no te amargues por la gente que no te quiere, no te aprecia y no te valora. Déjalos ir de tu vida y de tus pensamientos, si no lo puede evitar, recuérdalos con cariño, ya que gracias a ellos aprendiste a reconocer quienes son las personas que si están dispuestas a entregarte su amor y su afecto sincero.
Hoy voy a hacer algo bien loco, algo que no se parece a mí, sólo para demostrar que estoy aprendiendo a dejarme querer. Le voy a escribir al "Don Juan de los te quieros” el siguiente mensaje:

Querido "Don Juan",

Gracias por tus “te quieros” del otro día, disculpa que me haya demorado en responder, pero me agarraste muy ocupada y desprevenida. Tus  “te quieros” me alegraron el día y me inspiraron a escribir un cuento. Gracias por el cariño que me tienes y por pensar en mí. Muchos saludos a tú novia (la tocaya) de mi parte. Un abrazo, cuídate mucho y que tengas un lindo día.
P.S. ¡No te enojes conmigo y recuerda que somos amigos!
 

“Déjate querer,  ay si no quieres no quiere el destino.
Déjate querer, si no te tengo tienes un amigo
Déjate querer, y sueño contigo, te llevo en mi piel.”

“Déjate querer, que yo te lleno de ternura y besos
Déjate querer, que te regalo todo el universo
Déjate querer, no hay otro camino…”
Guaco – Déjate querer

 JP

lunes, 16 de abril de 2012

Candela y el hombre

Candela bajaba las escaleras hecha una furia, el hombre la veía desde la ventana como caminaba hacia él. Ella vestía una minifalda azul de cuero y una blusa ajustada negra. Él no le quitaba la vista de encima y sonreía mientras la veía acercarse. Ella abrió la puerta de la camioneta blanca y se sentó junto a él tirando la puerta de un golpe.
– ¡Hola mi vida! – la saludo el hombre dándole un beso en la mejilla y acercándose a ella para abrazarla.

– ¿A que has venido?, ¡Creí que había quedado claro que no quería verte o volver a saber de ti jamás! – le respondió Candela, ignorando su abrazo.
–No seas así amor, olvídalo ya, no hablemos más de eso, yo ya no estoy enojado contigo, lo estuve y mucho pero ya se me paso. – le explico el hombre

– ¡Tú enojado conmigo, que ganas tienes! Si fuiste tú quien…. – comenzó diciendo pero él la tomo por los hombros y la llevo hacia su cuerpo con fuerza robándole un beso, que se sintió largo eterno, fue un beso apasionado, de esos que te roban el aliento, el alma y te hacen olvidar todo, hasta el mundo entero.

Candela se sintió flotar por el espacio, como un astronauta dentro de una capsula sin gravedad pero sin el traje y el casco. Se olvido de todo, hasta de donde estaba mientras él la besaba, su mente estaba en blanco y sólo sentía como su cuerpo entero se derretía ante el beso y el abrazo de aquel hombre.
–Listo ¿contenta? – le pregunto mucho tiempo más tarde

– ¡Feliz!, ya no recuerdo ni de que hablábamos hace un rato ­– dijo ella con una sonrisa que le ocupaba todo el rostro.  
Los besos de aquel hombre hacían que Candela lo olvidara todo y que nada sin importancia la preocupara, eran mágicos sus besos.

–Te decía que vine porque tenía ganas de verte, de besarte, de abrazarte, de compartir contigo un segundo, un minuto, cien, ¡estaba pensando en ti y por eso vine! –le recordó el hombre.
–No, creo que fui yo quien te pensó primero y te llamo con el pensamiento! – Le dijo Candela

–Debe ser entonces, le dijo él tomando su mano y dándole la razón para para evitar una posible discusión, ya que sabía que con Candela era mejor no discutir demasiado, que siempre ella tenia que ganar en todo y tener la ultima palabra, la muy malcriada. ­–Pensó el
– ¿Como estas?­– Le pregunto ella

– Mucho mejor ahora que estoy contigo, te ves bella– le respondió él
– ¿Por qué no subes a mi apartamento?, arriba no hay nadie, podemos hablar sin ser interrumpidos.

–No es que no quiera estar a solas contigo, pero no puedo, que van a pensar los vecinos o tú familia si se enteran que me metiste al apartamento, no, no insistas. –Respondió él hombre.
–Tú siempre más pendiente de lo que diga el resto del mundo sin tener en cuenta mis sentimientos, ¡como si a mi me importara lo que piense o diga la gente!- le dijo Candela molesta

– ¡Tú eres mujer y la gente habla! Seguro todos saben que estas sola arriba y están pendientes de si metes a algún extraño. ¡Tengo que protegerte! Yo soy hombre y como los gatos siempre caemos de pie.

– ¿Protegerme? ¡Yo no necesito tu protección!, ¿gato, que gato? ¡Tigre es lo que quiero que seas y me comas enterita y de una vez! ¿Que me vas a hacer que no quiera que me hagas?, ¿y de que extraño hablas? Tú no eres ningún extraño para mi todo lo contrario, te conozco como si fueras parte de mi o así lo siento, ¿por qué tu empeño en negarlo?, ¿es que acaso no lo sientes que somos el uno para el otro, que somos uno cuando estamos juntos?  Vamos no perdamos tiempo, acompáñame que arriba estaremos más cómodos que acá en la camioneta.
– ¿Meterme yo en la jaula del tigre? – Dijo él hombre, riendo nervioso en broma pero en serio.

– ¡Si ves, eres tu él que tiene miedo!, él que necesita protección, la verdad no puedo prometerte que no te voy a morder cuando te tenga a solas. ­– le dijo mientras se acercaba lentamente y de manera sensual buscando su boca con sus labios en la oscuridad.

Candela lo beso muy lento disfrutando cada segundo del encuentro de sus bocas, buscando su piel debajo de la franela con su mano, sintió su espalda tibia y suave. Tomo la mano del hombre y la coloco sobre su falda y la deslizo hasta llegar a su rodilla descubierta, trato de llevar su mano más arriba rozándole sus muslos y subiendo por su pierna, pero él la de tuvo y ella se alejó rápidamente de su cuerpo irritada.
– ¡Ya recordé porque pelábamos el otro día!, siempre que trato de acercarme demasiado tú te alejas, me detienes, me rechazas y me cortas la inspiración. ¡Si es que no te gustan las mujeres dímelo y no me hagas perder mi tiempo! – le dijo enojada bajándose del auto y tirando fuertemente la puerta mientras se alejaba sin mirar a tras.

El hombre se bajo de la camioneta ofendido y fue tras ella, la detuvo por la espalda poniendo sus brazos alrededor de su cintura y la llevo de regreso al auto diciéndole “si serás malcriada, ven que te muestro quien…” le dijo mientras la sujetaba con fuerza contra la puerta del auto besando su cuello hasta llegar hasta sus labios y forzarle un beso.
Ella no podía luchar contra sus besos o su boca, que siempre la dejaban deseando más, ella sabia que él era demasiado fuerte que no tenia sentido luchar, él con sus besos la desarmaba por completo y si, sus besos la hacían olvidar y la trasportaban a otro lugar, un lugar de donde ella no deseaba regresar. Ella quería quedarse ahí con él, congelar el tiempo, detenerlo, ahí en sus brazos sintiendo su olor, su piel y es que él olía a playa, a brisa fresca, a mar, arena, sol a luna.

Él se detuvo y ella miro al cielo y vio a la luna y se pregunto a si misma ¿serán sus besos o será la luna que me enloquece y me hacen olvidar mi nombre?, ¿Cómo se puede amar tanto a un hombre?, no es justo -  Pensó apenas el dejo de besarla, ¡no es justo! – se dijo a si misma.
Como adivinando sus pensamientos él le dijo: te amo más de los que piensas, más de lo que te imaginas, quiero amarte siempre y para toda la vida, no quiero perderte y sobretodo no quiere cometer un error que ponga en riesgo un futuro contigo. Estoy aquí hoy porque te amo, que más necesitas.

– No entiendo, si me amaras querrías estar conmigo, no me rechazaras como lo haces, no dejarías pasar la oportunidad de estar conmigo. A mi no me importa lo que piense nadie, sólo me importas tú, pero me confunde y me enoja tanto rechazo de tú parte. Es como si me juzgaras mal, pensaras que soy demasiado atrevida, indecente. Tal vez si me hiciera la difícil te tendría comiendo en mi mano, pero yo no soy así y no voy a aparentar ser alguien que no soy para complacerte a ti.  ¿Sera que te gusta la cacería y como sabes que me tienes servida en bandeja de plata, no te intereso o te faltan los dientes para comerme cuando me tienes en tus brazos?
– Candela no es eso, es que te respeto demasiado y …

– ¡Pues respétame un poco menos, que me hace daño tu indiferencia! O hazme el amor acá en el auto, demuéstrame que me amas, que me deseas y después empezamos con lo del respeto, ¿te parece? Le dijo al hombre casi gritando.
– Habla más bajo que si nos escucha un vecino y lo nuestro no es sólo físico, yo no quiero precipitarme, no quiero hacer de una hermosa historia de amor algo puramente sexual. ¿Será que a ti solo te interesa mi cuerpo? – le pregunto el hombre levantando la ceja.

– ¡Que cosas dices, pareces tú la mujer y yo el hombre!, tratando de convencerme de que espere un poco más. Le dijo riendo fuerte y burlándose de él.
– No sigas, que me vas a hacer enojar Candela y ….

– ¿Y que?, ¿no fuiste tú quien dijo que no importaba lo que yo hiciera tú nunca me dejarías de amar?, ¿Tal vez sólo te estoy probando?  – le pregunto interrumpiendo.
– ¡Deja de interrumpirme, tú no dejas que termine una frase!, y si ese es uno de los tantos problemas que tenemos, que para ti todo es un juego, yo no se cuando algo es en serio o es en broma, ¡tu y tus cuentos!, “Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”.- le respondió con tono de burla y a la vez molesto. Es tarde y mejor me voy antes que se me salga algo que empeore la situación y no quiero seguir discutiendo. – agrego. Hablamos otro día que tengas una hermosa noche, la mas linda, - le dijo despidiéndose menos enojado.

– Quédate, no quiero que te vayas, te necesito, te amo y eso no es cuento. ¿Cómo es que no te das cuenta, que te quiero a mi lado para hacerte feliz? – Lo miro con cara de tristeza.
– ¿Por qué no puedes ser la niña dulce, tierna y algo tímida que eras cuando te conocí? – Le pregunto suspirando  él hombre.

– ¿Estarías soñando con otra?, yo nunca fui así y ese es otro problema que tengo contigo, me choca estar recordándote que soy una mujer y que tú me trates como una muñeca de porcelana que admiras desde una vitrina pero nunca tocas para no quebrarla.  – le respondió Candela muy enojada.

Buenas noches – agrego
–Buenas noches Candela, prometo llamarte, apenas pueda. – Le dijo el hombre

–Ni te molestes, ya sabemos para lo que sirven tus promesas – Se despidió Candela subiendo las escaleras más enojada que cuando las había bajado hacía un rato.


Tal vez deba irme lejos, donde él jamás pueda encontrarme, tal vez sea el destino que no quiere que estemos juntos. Ese hombre hace hervir mi sangre y sus besos hacen que pierda la memoria y yo me encienda por dentro como un hermoso puente con muchas luces de colores, por más que intente él nuca entenderá que soy sólo así con él y con nadie más. ¿Que sentido tiene insistir?, yo no puedo ser quien él quiere que yo sea, él quiere a otra mujer, una que no soy yo y nunca voy a ser mientras este a su lado o lo tenga tan cerca de mi. Su olor, su piel, sus caricias sus besos, me ponen mal y no puedo evitarlo, todas las cosas que le haría si estuviera a solas con él, y es que ni me atrevo a decirle, porque diría que soy una descarada, una atrevida, una puta.

Tengo que olvidarlo, no debo seguir persiguiendo un imposible, pasarme la vida convenciendo a un hombre de que lo amo, que él es todo lo que necesito para ser feliz, no puedo, merezco mejor que eso. ¿Quedarme con alguien que no desea entender lo que siento y que le importa más el que dirá la gente que el daño que me causa su indiferencia? Tengo que olvidarlo y sacarlo de mi corazón para siempre, dejarme querer por alguien que me acepte como soy, con el volcán que llevo dentro. Alguien que no me diga que me tiene que proteger, sino más bien alguien dispuesto a enfrentar el mundo conmigo. Alguien que me ame sin medidas, sin límites y con todo su corazón.

Me gusta eso para un cuento – pensó Candela.

Habían pasado cuatro días, y el hombre que prometió llamar aun no lo hacía.

Él iba manejando en su camioneta pensando en Candela, en todas las cosas que se habían dicho, por mas que lo intentaba no dejaba de pensar en ella, en su rostro, en sus labios, en sus besos, en su cuerpo, se le hacia difícil concentrarse. Cuando menos lo esperaba volvían las imágenes a su mente de aquella noche ellos solos, abrazándose y besándose, como hubiese deseado él ser otro, sentirse menos nervioso ante aquella mujer que él admiraba tanto, pero que a la vez le provocaba un susto enorme que no sabía exactamente como mantener bajo control. Él quería contarle todo y confiarle todos sus sentimientos, pero a la vez temía mostrarse vulnerable y contarle sus secretos. Él no le contaba sus secretos a nadie.
¡Que imbécil, que tonto fui, como no subí con ella a su apartamento! –  pensó el

Esa loca es un peligro, candela es un peligro para mi corazón, la verdad le tengo miedo, quedarme a solas con ella, lo que eso representa. Sabiendo lo que los dos sentimos, el uno por el otro, solos ella y yo en una habitación, de que hablar, ahí nadie iba a hablar, las palabras iban a estar de más. Pretender otra cosa es caerse a cuentos y si ella escribe unos cuentos hermosos llenos de pasión, pero que pasa si yo no llenaba todas sus expectativas, ella siempre tan segura de si misma y yo tan inseguro y tan pendejo cuando se trata de cosas del amor. Desnudarme frente a ella, hacerla mía, entregarme a esa mujer, esa fiera, esa loca capaz de volverme loco a mi con sus cuentos, sus ideas, sus historias de romances. Ella es mi debilidad, con ella me siento vulnerable. La amo, la deseo, estoy loco por tenerla en mis brazos, sentir su piel, apretarle contra mi cuerpo y hacerla mía, mi mujer. ¿Pero y después que? , ¿Que hago si me hace perder la cabeza y se me olvidan mis responsabilidades?, ¿que puede querer una mujer así de mi? , tan directa, atrevida, pareciera no importarle nada y ¿como quedo yo ahí, después de que me utilice?. ¿Será cierto que me ama o seré solo un capricho de su corazón? Un personaje más de sus cuentos de amor, “mi inspiración” como a ella le gusta llamarme a veces. Esa Candela es un peligro, yo la amo como nunca he amado a nadie y eso me aterra y me paraliza, ¿que pasa si todo lo que ella cuenta es mentira, si sólo soy un juguete? y yo acá sintiendo tanto por ella, asustado de tanto amor y ganas que tengo de tenerla, tratando de darle el puesto, el lugar, el respeto que ella merece y ella empeñada en seducirme, provocarme, ahí en la calle, sin importarle quien nos vea. ¿Será así es ella con todos los hombres que conoce?, ¿cuantos más habrá esperando por ella? ¿Será cierto que es únicamente a mí a quien ama?, ¡cuantas veces me he escuchado ese cuento!
El hombre conducía y pensaba, Candela, te necesito, quiero verte, besarte, sentirte en mis brazos, sentir tú amor, hacerlo mio, escuchar tú voz, que me digas cuanto me amas, no quiero perderte, se siente tan bien tenerte en mi vida –el hombre tomo el primer cruce a la izquierda dio la vuelta, se regreso, cambio de ruta y fue en busca de Candela.

Cuando la vea, pensó, eso voy a decirle, que es ella, que siempre fue ella, la mujer que me hace feliz, que pase lo que tenga que pasar y ya veremos como lo resolvemos, trataremos que hacer que funcionen nuestras diferencias, pero no quiero discutir más. No quiero más interrupciones para nuestro amor, “el que quiere puede”, ella lo dice todo el tiempo, y si es por querer ambos queremos, tendremos que hacer algunos ajustes, sobre todo ese carácter tan impulsivo que ella tiene. Va a tener que aprender a controlarlo y yo bueno por donde empiezo, por empezar a creer más en ella, en dejar que ella me ame a su manera sin cuestionar sus intenciones constantemente con mis inseguridades.
¡Que vaina!, ¡porque la vida tiene que ser tan complicada y yo tan enamorado! Y si, cuando la vea se lo diré, que estoy enamorado de ella, que fui un tonto por no decírselo y dejarla pensar que la distancia y el rechazo que ella sentía era que no me interesaba. Que es mas bien todo lo contrario, si por mi fuera estaría con ella todos los días, pero temía que las cosas acabaran mal y yo completamente destrozado. Miedo, era miedo, miedo a tenerla, miedo a hacerla mía y perderla para siempre.
No quiero perderla, no ahora – pensó el hombre, llegando al edificio de Candela y estacionando la camioneta.
Toco el intercomunicador varias veces, pero Candela no contesto, se asomo al estacionamiento y vio su auto estacionado y pensó que seguro estaría tomando un ducha, apenas alguien salió por la puerta, el aprovecho para entrar al edificio y esperar frente a su puerta.
Subió las escaleras y hasta llegar al piso dos. Ahí espero unos minutos frente a su puerta antes de tocar el timbre.
Nadie respondió, no había ventanas visibles para ver si había luz en el departamento pero pensó que ella por la hora tendría que estar en casa, timbro varias veces y nada, pensó que tal vez ella seguiría muy enojada con él y por eso no habría la puerta. Golpeo la puerta diciendo: Candela abre sé que estas ahí, sé que estas molesta por que no te lláme, pero acá estoy, para que hablemos y abre la puerta no seas terca. Fue cuando pensó que tal vez estaría en la piscina o el los jardines del edificio y pensó en dar una vuelta antes de irse, cuando se disponía a bajar las escaleras sintió que una puerta se abría, se regreso a ver a Candela, pero sólo era la vecina de al lado que había decidido asomarse por el ruido que él había estado haciendo.

Cuando lo tuvo de frente le dijo.
– Mijo, Candela no está y no la espere que no va a volver –   le dijo la vecina

­– ¿Cómo, a donde se fue? –le pregunto el hombre.

– Salió con dos maletas esta mañana, rumbo a ¿Paris, Bélgica u Holanda?, la verdad no recuerdo bien – le respondió la vecina. Solo sé que dijo que no volvería jamás, que si un hombre con la mirada triste venía preguntando por ella, que le dijera que ella se había cansado de esperar por él. – le dijo la mujer. Así que ya sabe mijo, no vuelva más por acá, y no la busque que no la va a encontrar.
El hombre sintió un nudo inmenso en la garganta y pregunto sin saber de donde salieron las palabras que se escucho decirle a la señora, ¿Cómo sabe que el mensaje es para mí?

– ¡Porque no imagino hombre con la mirada más triste que usted!, tome para que seque sus lágrimas, dijo la mujer extendiéndole la mano. Él no vio el pañuelo que trataba de darle la señora, pues las lágrimas que corrían por sus ojos y que él trataba con tantas fuerzas de detener le nublaban la vista, salió rápidamente del lugar y se marcho con una pena más oscura que la noche en el alma.
“Las cosas que perdemos por miedo a perder” –  recordó el hombre, viendo la luna en el cielo como brillaba.

FIN
Cuentos de Candela
JP